
Refutando el primer punto calvinista de la Total Depravación
Los calvinistas creen en lo que ellos llaman una depravación total o total inhabilidad del hombre al punto de que no tiene libertad de elección ni puede tomar buenas decisiones. Según ellos el hombre perdió su libre albedrio en la Caída lo cual incluiría la pérdida de su “Imago Dei” que en latín significa la imagen de Dios y que desde entonces no tiene la capacidad de hacer nada bueno ni creer ni buscar de Dios para salvación. Pero no solamente eso. Para ellos el pecado original no es solo estar totalmente depravado sino ser culpable del pecado de Adán desde el mismo momento de su existencia o concepción. Por tanto, el hombre tiene que ser regenerado primero antes de creer en Cristo. Como apoyo citan pasajes como Génesis 5:3, Romanos 3:10-11; Efesios 2:1 y 5. Sin embargo, hay varios problemas con este tipo de creencia.
IMAGEN DE DIOS
La idea de la Total Depravación (idea de que el hombre es tan malo, corrupto y depravado que no tiene el libre albedrio para creer en Cristo para salvación sino solo para pecar) es la base para el resto de los 4 puntos del TULIP calvinista. Algunos calvinistas como R.C. Sproul hasta han dicho que el ser humano es peor que una rata mientras que Voddie Baucham dijo que los niños son víboras en pañales (vipers in diapers). Como también dice el apologista calvinista, Gauriel Steven, “El ser humano es una porquería”. El apologista neocalvinista Juan Peña le dio los deditos arriba por decir esta deshumanización. Luego para poder justificar esta horrible doctrina Juan Peña fue aún más lejos en decir que el hombre perdió la imagen de Dios en la Caída lo cual le quita dignidad y valor intrínseco que todo ser humano tiene (Salmo 8:3-9 y 139:14). Cuando escucho gente calvinista pensando de esta manera me pregunto, “¿Todo bien en casa? ¿Es eso lo que piensas de tu propia familia y de ti mismo?” Esto también explica por qué muchos de estos calvinistas no les molestan la idea de que los infantes son culpables de pecados (aunque no hayan hecho nada en el vientre de su madre) y por ende son merecedores de la ira de Dios y la condenación al infierno de fuego por toda la eternidad tal como creían los antiguos paganos cuando ofrecían a sus hijos al fuego de Baal. Sin embargo, tales falsas doctrinas hacen que mucha gente dude del amor y la benignidad del verdadero Dios de la Biblia. Pero más importante aún, ¿es esto lo que enseña el cristianismo? De ninguna manera, ni la Biblia, ni la historia Patrística y ni siquiera los mismos escritos del calvinismo histórico y clásico apoyan la idea de que el hombre perdió la imagen de Dios en la Caída.
¿Será que estos neocalvinistas ni siquiera leen sus propios eruditos como Louis Berkhof en su Teología Sistemática, Grudem Wayne (Teología Sistemática, Sección 2, ¿Cap. 21) y el coreano Lee Seung Goo del Seminario presbiteriano Teológico (Calvin and Luther Theologians on the Image of God) quienes afirman que la imagen de Dios todavía está conservada en el hombre? Ni el mismo Calvino en su Comentario del Génesis ni en su Institución de la Religión Cristiana (Libro 1, Cap. 16, Sección 4-6) afirma que el Adán y sus descendientes perdieron la imagen de Dios. Solo Agustín había dicho en su “Comentario literal sobre el Génesis” que el hombre perdió la imagen de Dios por el pecado de Adán y posiblemente porque estuvo influenciado por la filosofía neoplatónica de Plotino quien “rechazó la idea judía y cristiana de que la humanidad hubiera retenido el imago Dei después de que cayera el primer ser humano en el pecado….y que Dios tiene que resucitar las voluntades/personas muertas mediante una infusión unilateral de gracia, fe y/o amor.” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, pp.8-9, 19), pero luego se retractó y corrigió esta posición diciendo que solo fue mancillada pero restaurada en la conversión.
De hecho, esta imagen divina es lo que diferencia al hombre de los ángeles, los animales, los robots (o IA) y la razón por la que Cristo murió por el hombre y no por los ángeles ni por los animales es precisamente porque estamos hecho a imagen de Dios (Génesis 1:26). De ahí radica nuestro valor, significado, propósito y dignidad que el neocalvinista quiere restar. Esta también es la razón por la cual no ponemos a nuestras mascotas al mismo nivel o por encima de nuestros hijos humanos y demás personas. Por eso Jesús dijo, “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mateo 6:23-33). Hasta el mismo hombre sabe que si un ser humano y un perro se están ahogando en un rio la tendencia natural lo llevará a rescatar a la persona primero. A menos que sea un ateo, animalista o neocalvinista con falta de empatía y consciencia.
¿Pero no demuestra Génesis 5:3 que el hombre perdió la imagen de Dios? No. En ninguna parte de este pasaje dice que el hombre perdió la imagen divina o el libre albedrío como tampoco eso aparece como parte de la lista de las maldiciones o consecuencias de la Caída las cuales están registradas detalladamente en Génesis 3. Prueba de que no estaba incluida es que Adán no perdió su habilidad de tomar decisiones después de haber muerto espiritualmente al desobedecer de Dios y tampoco su descendencia. Dios tampoco trató a Caín en Génesis 4:6-7 como si no tuviera esa habilidad pues ¿por qué le diría que podía hacer bien y ser aceptado si no tenía esa capacidad o libre albedrio?
De hecho, ni siquiera los Padres de la Iglesia primitiva hablaron de esta perdida. Al contrario, el mismo Agustín de Hipona dijo, “El único castigo que surgió del pecado de Adán es la mortalidad” y que “la libre elección no terminó con Adán, sino que persiste.” (De bono coniugali). Por tanto, estos neocalvinistas están haciendo eiségesis al poner palabras que no existen en el texto. Entonces, ¿a qué se refiere Génesis 5:3? Según la mayoría de los académicos, teólogos, comentaristas bíblicos y el mismo contexto del pasaje se refiere a que Adán no solo iba reproducir a otros seres humanos mortales según su mismo género (cuerpo y alma) sino que también heredamos su naturaleza caída.
Pero no dice que el hombre perdió la imagen de Dios. Al contrario, tal imagen divina de Adán también fue implantado o transmitido en la naturaleza de su descendencia. Por ejemplo, en Génesis 9:6 afirma que el hombre no debe ser asesinado porque está hecho a imagen de Dios y esto fue después de la Caída. Tampoco se puede referir a Adán porque ya en este tiempo Adán se había muerto. 1 Corintios 11:7 y Santiago 3:9 también afirman lo mismo. Sin olvidar que la imagen de Dios implica que el hombre, aunque corrompido después de la caída, todavía tiene la capacidad de escoger lo bueno en contra del pecado (Génesis 4:7; Salmo 37:27; 119:108; Mateo 7:11; 23:37; Levítico 1:3; 23:38; Romanos 2:14-15 y Eclesiástico 15:14 ).
Lo curioso es que los más antiguos Padres de la Iglesia primitiva como Ireneo de Lyon, Juan Crisóstomo y Orígenes de Alejandría refutaron este tipo de antropología gnóstica hace más de mil años y la cual es similar a la antropología calvinista. De hecho, la antropología de Tertuliano defiende la dignidad de la carne y el cuerpo humano contra la total depravación o incapacidad de los gnósticos la cual es parecida a la de los calvinistas. Por ejemplo, Tertuliano (205) escribió que, “a pesar de que poseen una naturaleza corrupta, los humanos poseen una capacidad residual para aceptar el regalo de Dios basada en la buena imagen divina que aús reside dentro de cada humano (De anima 22). toda persona conserva la capacidad de creer. Al igual que Origenes, Ireneo, Juan Crisostomo y otros, Tertuliano refutaba la salvación determinista discriminatoria del gnosticismo (Val. 29). David W. Bercot es un historiador de la iglesia cristiana anabautista, autor y orador internacional de los Estados Unidos que ha escrito varios libros y artículos de revistas sobre el cristianismo primitivo y el discipulado cristiano. David Bercot dijo que, “Había un grupo religioso identificado por los cristianos primitivos como herejes que creían en la total inhabilidad conocidos como los gnósticos.” (David Bercot, Will the Real Heretics Please Stand Up, pp. 64 y 66, Published by Scroll Publishing).
Dios sigue siendo soberano mientras permite el bien y el mal, porque sabe de antemano aquello que ocurrirá por la libre elección humana (Cult. Fem.2.10). Los humanos pueden y deben responder a Dios usando su innata libertad de elección, el imago Dei dado por Dios.” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, p. 30). Sin olvidar que tales doctrinas también fueron condenadas como herejía por varios concilios, sínodos y cánones como el de Arles, el segundo Concilio de Orange y la confesión de Dositeo de la Iglesia Ortodoxa griega en el Concilio de Jerusalén. Pero revivida por algunos reformados y resumida de manera sistemática en el acróstico TULIP durante el siglo 19 por Loraine Boettner quien admitió que antes de Agustín ningún cristiano creía en tales 5 puntos.
Por tanto, está claro que los neocalvinistas mal representan a Dios con esta terrible doctrina y niegan que el hombre está creado a imagen de Dios o que lo perdió para poder introducir su creencia en la Total Depravación para rechazar el libre albedrio libertario. Pero si conservamos todavía la imagen de Dios tal como enseña la Escritura y la historia cristiana entonces tampoco hemos perdido la libertad de elección. Como dijo Ireneo de Lyon en su famosa obra, “Dios tiene libre albedrío y el hombre también porque somos hechos a Su imagen. Dios preservó [no dice perdió o quitó] la voluntad del hombre libre” (Ireneo, Contra los Herejes, Libro 4, Capítulo 37). De hecho, Ireneo escribió principalmente en contra de la salvación determinista gnóstica diciendo que la imgen de Dios que todavía persiste en la humanidad exige que tambien persista un libre albedrío. Los eruditos como Wingren y Donovan muestran que Ireneo concebía el imago Dei como la libertad de elección misma (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, p. 27).
Como también dice el academico de la universidad de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “El concepto de un predeterminismo divino unilateral de los destinos eternos de los individuos … sustituye el residuo de la imagen de Dios (imago dei) del pensamiento judio y cristiano por la idea que los seres humanos son como gusanos sin valor, que no merecen ni la atención ni los cuidados como Creador, enseñando que el libre albedrio de la humanidad (específicamente la capacidad de escoger el bien) fue destruido o murió, haciendo imposible que una persona siquiera solicite la asistencia divina. [¿Les suena familiar?]” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, p.19).
¿“Solo tenemos libertad para pecar”?
Esto es falso. Además de apelar a una falsa dicotomía ya que el hombre es capaz de hacer ambos, contradice lo enseñado en la Biblia, la historia Patrística y la experiencia personal. En primer lugar, en ninguna parte de la Biblia dice que perdimos el libre albedrio o la imagen de Dios cuando Adán pecó. De hecho, eso tampoco aparece como parte de la lista de las maldiciones o consecuencias de la Caída las cuales están registradas detalladamente en Génesis 3. Prueba de que no estaba incluida es que Adán no perdió su habilidad de tomar decisiones después de haber muerto espiritualmente al desobedecer de Dios y tampoco su descendencia. Dios tampoco trató a Caín en Génesis 4:6-7 como si no tuviera esa habilidad pues ¿por qué le diría que podía hacer bien y ser aceptado si no tenía esa capacidad o libre albedrio? Segundo, el libre albedrio es definido como un acto de decisión y escoger. Es un sinónimo a voluntario (adjetivo). La pregunta es, ¿tiene el hombre esta libertad para hacer lo bueno también? Bíblicamente hablando, sí (Génesis 4:7; Salmo 37:27; 119:108; Mateo 7:11; 23:37; Levítico 1:3; 23:38; Isaías 7:16; Romanos 2:14 y Eclesiástico 15:14).
En otras palabras, nacemos con una naturaleza caída que heredamos de Adán, pero eso no significa que no podemos diferenciar entre lo bueno y lo malo lo cual es la razón por la que muchos inconversos pueden obedecer los mandamientos leyes de Dios sin conocerla y aunque no sean cristianos. Asumir tal cosa es cometer una falacia non sequitur. Como dice el apóstol Pablo, “…hacen por naturaleza lo que es de la ley…mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.” (Romanos 2:14-15). Muchos hombres por ejemplo trabajan duro para sostener a su familia, son fieles en su matrimonio, salvan niños del tráfico sexual, abren orfanatos, adoptan niños, ayudan a los necesitados, son providas y algunos hasta son moralmente mejores que muchos calvinistas mundanos. ¿Acaso eso no es una buena decisión y no un pecado? Por tanto, tanto la historia y la experiencia muestran que el hombre sí puede hacer buenas obras.
Además, ¿acaso tenemos libre albedrio para pecar pero no tenemos el libre albedrio para creer en Cristo lo cual es la decisión más importante que podemos hacer en nuestra vida? Eso no tiene sentido. En el Nuevo Testamento vemos a Jesús no solo invitando a las multitudes a creer, sino que juzga y se enoja si no lo hacen lo cual tampoco tendría sentido si no fueron elegidos para creer o si no tienen la capacidad o habilidad para hacerlo como enseña el primer punto del TULIP (Total Depravación).
Esto no solo contradice las Escrituras y la realidad en que vivimos sino que también es inconsistente con la historia Patrística. De hecho, los Padres antenicenos y preagustinos lucharon contra el determinismo de los gnósticos, los neoplatónicos y los estoicos en el contexto de los primeros siglos de la era cristiana, porque eran ellos los que rechazaban la ortodoxia cristiana del libre albedrío y los que creían que la caída incapacitó totalmente al ser humano al punto de que sostenían que solo somos libres para pecar (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, p.94). En cambio, los Padres de la Iglesia como Ireneo de Lyon (discipulo de Policarpo quien a su vez discipulo de Juan) por ejemplo dijo que, “Dios hizo al hombre libre (agente) desde el principio, poseyendo su propia alma para obedecer los mandamientos de Dios voluntariamente, y no por obligación de Dios. Porque no hay coerción con Dios, pero una buena voluntad (para nosotros) está presente en Él.“ (Ireneo, Contra las Herejías XXXVII). Estudiar algo de Patrología (además de la Biblia) evitaría que se dijera este tipo de viejas herejías.
Resumiendo, “Hay gente que dice que no podemos hacer nada bueno y que tampoco tenemos libre albedrio, excepto para pecar…Debido a esto muchas personas no oran, ni ayunan ni dan limosnas por mucho tiempo porque esta media verdad les da una licencia de la carne para culpar y responsabilizar a Dios por todos nuestros pecados como hizo Adán con su Eva y Eva con la serpiente (Génesis 3:12). Tal creencia es la blasfemia más grande de la tierra…pues las Escrituras enseña la libertad del ser humano para hacer el bien o el mal (Genesis 4:7; Salmo 37:27; Mateo 7:11; 23:37; Levítico 22:21-25; Romanos 2:14 y Eclesiástico 15:14). Aquellos que niegan esta libertad de la voluntad y dicen que esta libertad está vacía blasfeman contra Dios asumiendo que es un tirano que penaliza y condena a la humanidad por algo que según ellos es imposible de hacer…Quitan también la culpa y responsabilidad del hombre el cual podría decir que su practica en la prostitución y el adulterio son la eterna providencia de Dios y que solo dejaran de pecar cuando sea su voluntad. Esta falsa opinión también ha conducido a muchos a la pereza y a la gran desesperación ya que creen que no pueden hacer nada bueno y por necesidad hasta cuando Dios quiera y obre sobrenaturalmente y especialmente en ellos como si el enviarles su santa Palabra no fuera suficiente para atraerlos y cambiarlos. Tal creencia es diabólicamente astuta, mala y blasfemo. No sé de alguna otra cosa más dañino para el santo y justo cristiano. Debido a esta falsa doctrina gran parte de las Santas Escrituras ha sido derrocado y hecho sin poder. Que el Dios todo poderoso, benigno y misericordioso nos guarde de este gran error y lo aplaste con el aliento de Su boca por medio de nuestro Señor Jesucristo. Amén.” (Balthasar Hubmaier, Theologian of Anabaptism, Pipkin y Yoder, pp.427-448).
¿Es ser regenerado primero antes de creer el verdadero ordo salutis?
Estamos de acuerdo de que el hombre tiene una naturaleza pecaminosa o depravada (Romanos 3:10-11) pero no como lo define el calvinismo pues para ellos el ser humano es tan depravado que no tiene la capacidad de creer en Cristo por lo que tiene que ser regenerado primero por el poder de Dios antes de poder tener fe. En otras palabras, tiene que nacer de nuevo para luego creer. Como resultado muchos calvinistas niegan el libre albedrío y afirman que el hombre no tiene la capacidad de elección. Sin embargo, el libre albedrio lo creían los antiguos judíos (antiguo pueblo de Dios) lo cual se puede ver en Éxodo 35:29; Ezequiel 18:30-32; Josué 24:15; 1 Reyes 18:21; Salmo 81:11-12; Deuteronomio 30:19; Nehemías 9:30 y Oseas 11:4-5. Lo mismo creía la iglesia primitiva (Lucas 13:34; Hechos 7:51; 2 Timoteo 3:8; 1 Corintios 7:37; 9:17; 10:13; 2 Corintios 9:7 y Apocalipsis 3:20).
Para dar unos ejemplos en Josué 24:15 se afirma lo siguiente, “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” mientras que en 1 Reyes 18:21 también declara, “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” Estos pasajes al igual que muchos otros no tendrian sentido si el hombre no tiene la facultad de elección. Por tanto, la única explicación razonable del porque en estos versículos se manda al hombre a escoger a Dios es porque tiene esa opción y porque tiene el libre albedrio de hacerlo. Mateo 23:37 también dice, “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!” ¿Por qué no quisieron? Porque tenian libre albedrio. De hecho, uno de los Padres de la Iglesia llamado Ireneo usó este pasaje de la Biblia en contra de los gnósticos quienes eran los herejes que rechazaban el libre albedrio (Ireneo (180 d.C.) ,The Ante-Nicene Fathers, Volume One, Published by BRCCD, p. 1117).
No solo eso, hay muchos pasajes que también exigen al que no está regenerado a buscar de Dios lo cual tampoco tendría sentido si no tiene la capacidad de hacerlo (Jeremías 29:13; Isaías 55:6; Amos 5:5,14; Hechos 17:27; Hebreos 11:6 y Romanos 1). Ejemplo de esto lo vemos en Cornelio quien estaba espiritualmente muerto sin embargo según Hechos 10:45-47 estaba buscando tener una relación con Dios. ¿Se contradice la Biblia en esto? De ninguna manera. Entonces ¿a qué se refiere Romanos 3:10-11 o Salmos 19:1 cuando dice que “No hay quien busque a Dios”? En primer lugar esto no significa que la gente perdida no contribuye en nada positivo o que no puede tomar decisiones correctas pues la historia así lo demuestra, sino que no puede contribuir en nada que merita su propia salvación y que el hombre no busca de Dios a menos que haya una iniciativa divina. Por ejemplo, estamos de acuerdo de que Dios es el que siempre atrae y actúa primero en nosotros a través de la predicación del Evangelio, la iluminación de Su Espíritu Santo (lo cual no debe ser confundido con una pre regenereación o regeneración parcial como sostienen algunos arminianos) y que lo amamos “porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19 y Juan 6:44). Podemos estar de acuerdo de que no hay salvación sin la iluminación del Espíritu Santo en el sentido de que el Espiritu Santo nos ayuda a comprender la Palabra escrita de Dios ya sea la salvación incrédulo o la comunión del creyente. Pero esa iluminacion no es lo mismo a una pre-regeneración o una regeneración parcial. Y eso sería redefinir la palabra iluminación y enseñar algo que no está en la Biblia.
Esta iluminación del Espíritu Santo se hace a través de Su Palabra porque como dice Romanos 10:17, “La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios”. Ya luego toca a nosotros creer o no como enseña el mismo Juan en Juan 3:15-16 y 36. Por tanto, Dios mismo le dio el don del libre albedrio al crearlo a Su imagen y semejanza para darle así la oportunidad y la responsabilidad de responder al llamado de Dios. Por eso en Isaías 55:6 dice, “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Jeremías 29:13; 1 Crónicas 16:11; 2 Crónicas 15:2 y Mateo 7:7). ¿Por qué en Isaías 55:6-7 llama a todos los pecadores a apartarse del pecado para hacer justicia y volver a Dios si solo los regenerados pueden hacer eso? Un ejemplo de esto lo vemos en Cornelio quien estaba espiritualmente muerto sin embargo según Hechos 10:45-47 estaba buscando tener una relación con Dios. ¿Se contradice la Biblia? No, como tampoco podemos cometer una falsa dicotomía, sino que tales pasajes simplemente enseñan que nuestra búsqueda de Dios es nuestra respuesta a Su búsqueda de nosotros. Como está escrito, “y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros;…Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan,” (Hechos 17:26-31).
De hecho, cada verdadero cristiano no solo tiene el testimonio de haber escogido a Dios cuando se volvió cristiano sino que después de esa conversión seguimos tomando decisiones en donde ponemos a Dios primero antes que las cosas del mundo. Como dice el académico de la universidad de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “Como cada ser humano retiene la imagen de Dios, cada ser humano retiene la capacidad de responder por libre elección a la gracia de Dios para salvación. Esto no requiere que Dios infunda fe para despertar el alma muerta … y este fue el concepto fundamental defendido por el primer cristianismo contra la herejía determinista y pagana de los maniqueos” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, pp.130-131).
Además, en ninguna parte de la Biblia dice que Dios les concede la regeneración primero para ser justo. Al contrario, los calvinistas lo tienen al revés pues el orden correcto de eventos que presenta las Escrituras es creer (que significa lo mismo que fe y confiar) antes de nacer de nuevo (regeneración). Vea por ejemplo, Juan 3:15-16, 36; 5:24; 6:40; 20:30-31; 7:37-39; Hechos 8:30-38, 10:43-44; 16:29-31; Efesios 1:13-14 y Romanos 3:22; 4:3-5; 5:1-2; 10:9-13. Primero es la fe y luego la regeneración. Según estos pasajes la regeneración no precede la fe ya que el pecador primero escucha el evangelio porque “La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios” (Romanos 10:17), luego cree y es salvo como resultado (Juan 3:14-16). De igual manera, su fe es el factor que lo hace hijos de Dios (Gálatas 3:26). Aca otros ejemplos:
1.- Gálatas 3:2 dice, “Esto es lo único que quiero saber de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?” Con esta pregunta retórica: Pablo afirma y reafirma. Que el Espíritu de Dios se recibe al oír con fe. Es decir al creer. NO ANTES.
2. – Juan 5:23 “El que oye mi palabra, y CREE al que me envió, tiene vida eterna…” (Jn.5:23). Primero es creer y luego tendremos vida, no al revés.
3.- Juan 7:39 dice, “Esto dijo del Espíritu que habían [tiempo futuro] de recibir los que creyesen en él”; pues aún no había venido el Espíritu Santo”. En otras palabras, primero se cree en Cristo, luego se recibe el Espíritu Santo. NO AL REVÉS.
4.- Hechos 19:2 dice, “Díjoles Pablo: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo…” Extremadamente claro, El Espíritu Santo se recibe “despues de creer”. NO COMO DICEN LOS CALVINISTAS.
5.- Efesios 1:13 dice, “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y “habiendo creído en él”, fuisteis sellados con el Espíritu .. “
PRIMERO: Oír la palabra, el evangelio.
SEGUNDO: Creer en él (CRISTO).
TERCERO: Sellados con el Espíritu.
“HABIENDO CREÍDO EN EL, Dios provoca la regeneración del Espíritu. El nuevo nacimiento no antecede a la fe del hombre pues según estos pasajes usted primero debe creer en el evangelio, creer en Cristo como Salvador de su alma, y luego Dios le da las arras de su herencia con Dios el Espíritu. Hasta el día de la redención prometida. Cuidado con aquella tradición de hombre que enseña lo contrario.
6. – Colosenses 2:12 dice, “habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también habéis RESUCITADO con Él POR LA FE en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos.” (Col.2:12). Solo podemos resucitar de muerte a vida, POR LA FE.
7. – Juan 20:31 dice, “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
8.- Hechos 11:18 dice, “¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento PARA VIDA! El arrepentimiento es para vida, no recibimos vida para arrepentirnos. Lo cual es invertir el orden bíblico.
9.- 1 Pedro 1:23 dice, “SIENDO RENACIDOS, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, POR LA PALABRA de Dios que vive y permanece para siempre.” Bíblicamente la causa de la regeneración o nuevo nacimiento es la PALABRA, no es algo distinto.
10. – Santiago 1:18 dice, “El, de su voluntad, NOS HIZO NACER POR LA PALABRA de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”
Por tanto, no existen textos bíblicos que enseñen que el nuevo nacimiento viene antes de la fe. Eso es simplemente poner el carro delante del caballo. A menos que quieras torcer la Escritura y la historia Patrística las cuales enseñan que el verdadero ordo salutis (orden de salvación) es creer en Cristo (fuente de vida) para luego ser regenerado y tener vida eterna. Es increíble las interpretaciones forzosas que hacen los calvinistas para aprobar su teología, pasan por encima de las reglas de la hermenéutica bíblica. En fin, regenerar a un pecador que no ha creído en Cristo todavía para luego tener fe no es solo presentar un orden antibíblico sino presentar un tipo de soteriología que no es Cristocentrica ya que deja a Cristo fuera de la ecuación al afirmar una “regeneración” ocurre SIN la fe en Cristo Jesús e invierte la clara enseñanza bíblica de hay que venir primero a la fuente de vida que es Cristo para entonces poder tener vida y no al revés.
¿Y qué hay de Ezequiel y Tito?
Algunos calvinistas citan Ezequiel 11 y 36 diciendo que allí Dios le dio un corazón nuevo y un espíritu nuevo a unos huesos secos lo que demuestra que los hombres que están muertos espiritualmente deben ser regenerados primero antes de creer. Sin embargo, Ezequiel 36 no dice que la regeneración es antes de la fe por lo que cometen una eiségesis al poner palabras que no existen en dicho texto. Otros citan Tito 3:5. Sin embargo, allí no se da un ordo salutis (orden de salvación) sino que solo describe lo que sucede en la regeneración y nadie niega que Dios es el que crea un corazón nuevo y un espíritu nuevo en nosotros pero eso se lo da al que cree y confiesa sus pecados. Como dice el texto que le precede a Ezequiel 36, “Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y HACEOS un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?” (Ezequiel 18:31-32). De hecho, Ezequiel 36 ni siquiera habla de una gracia irresistible pues ahí Dios le está hablando a Su pueblo y no a gente incrédula. Por tanto, el calvinista confunde la santificación con la regeneración. La regeneración es obra de Dios, se produce de manera instantánea en el corazón del hombre. La santificación es un proceso aparte y es deber de cada regenerado buscarla (2 Timoteo 2:21).
De hecho, el libro de Ezequiel también declara lo siguiente, “…la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad . . . Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas . . . Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recto el camino del Señor; el camino de ellos es el que no es recto. Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello. Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello. Y dijisteis: No es recto el camino del Señor. Yo os juzgaré, oh casa de Israel, y cada uno conforme a sus caminos.” (Ezequiel 33:1, 7, 11-12, 17-20). Estos versículos refutan el calvinismo, si se evita toda clase de manipulación mental para cambiar y torcer el significado de las palabras pues demuestran que:
• Dios ha dado libre albedrío a cada persona.
• Todos ya tienen la capacidad que Dios les ha dado para escoger vivir para Él o de no hacerlo.
• Nuestro destino, el cielo o el infierno, es nuestra decisión; pero si escogemos el cielo, tenemos que hacerlo cómo ordena Dios; no podemos confiar en nuestra propia justicia para ser salvos.
• Dios no se goza enviando gente al infierno. La decisión es nuestra, no la de Él.
• Dios es recto en Su trato con toda la humanidad. Él no es un Dios cruel o injusto. Los que hacen un cuadro de Él como cruel e injusto (como queriendo enviar a la gente al infierno) son los que no son rectos; o mejor dicho, son blasfemos. Aun el apóstol Pedro dijo que “No hay acepción de personas para con Dios” (Hechos 10:34). Pablo dijo “Porque no hay acepción de personas para con Dios” (Romanos 2:11). (También ver Efesios 6:9 y Colosenses 3:25). En otras palabras, ambos, Pedro y Pablo, están de acuerdo con Ezequiel, que Dios es recto y justo en Su trato con todas las personas. Pero Juan Calvino se opuso a esta verdad, diciendo, “No todos están creados en términos iguales, sino que algunos son predestinados para la vida eterna, otros para la perdición eterna”.
• El arrepentimiento es una experiencia anterior a la conversión. Precede a la gracia (del Espíritu Santo en el creyente) que Dios da para poder vivir una vida piadosa.
¿Qué hay de Juan 1:13?
Si se lee en su contexto, el pasaje enseña que hay que recibir y creer en Cristo para entonces nacer de nuevo (11-12). Como dijo el Obispo y Doctor de la Iglesia, Hilario de Poitiers (c. 301-368), Juan 1:12-13 es la oferta de salvación que Dios ofrece por igual a todos. “Aquellos que la reciban en virtud de su fe avanzan hasta ser hijos de Dios, no nacidos del abrazo de la carne ni por la concepción de la sangre ni del deseo corporal, sino de Dios […] a todos se les ofrece el don divino. No es algo que uno tenga tatuado por herencia inevitable, sino un premio que se le entrega al que escoge voluntariamente.” (Trin. 1.10-11).
Algunos calvinistas arguyen diciendo, que el versículo 12 dice, “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.” y que en 1 Juan 5:1 afirma, “Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios…” Por tanto, 1. Si notamos bien, los verbos que resaltan lo referente a la fe (Creen/Cree) están en presente. 2. Los verbos que resaltan lo referente a la regeneración: Dio (el derecho de ser hijos de Dios): Está en pasado y el “Ha nacido” está en pasado perfecto. 3. Si los que creen (en el presente) han nacido y se les dio el derecho de ser hijos de Dios (pasado), entonces la regeneración sí precede a la fe. Sin embargo, que la palabra “CREEN” y “CREE” esten en el presente NO SIGNIFICA para nada que esté después DE “les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” y tampoco es así en 1 Juan 5:1. Creer siempre debe ser un verbo presente en el Hijo de Dios. Por ejemplo, Juan 5:24 dice, “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”
¿CUANDO PASO DE MUERTE A VIDA? ¿ANTES DE OIR? ¿ANTES DE CREER? PARA NADA SI FUERA ASI ENTONCES DIOS A LA FUERZA RESUCITA A LOS MUERTOS ESPÍRITUALES PERO NO ES ASI SEGUN ESTE VERSO: Juan 11:25 dice, “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” ESTE VERSO ESTA EN FUTURO PARA QUE NO DISCUTAN. Juan 12:46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. QUE DEBE SUCEDER PRIMERO SEGUN ESTE VERSO; CREER EN DIOS O SALIR DE LAS TINIEBLAS? JUZGUEN USTEDES. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. QUE OCURRE PRIMERO, EL HOMBRE ES HALLADO O CREE? CLARAMENTE HAY UNA CONDICION Y ESA ES CREER PARA NO PERDERSE. AQUÍ QUEDA MAS QUE CLARO:
El mismo apóstol Juan también explica en Juan 7:37-39: “Si [lo cual es una condicional] alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí [causa], como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva [ahi tenemos el efecto de creer lo cual es una referencia a la regeneración]. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir [¿cómo lo recibimos?] los que creyesen en él [causa].” Este siempre ha sido el orden correcto de salvación y si tomamos “todo el consejo de Dios” vamos a ver que este mismo orden es repetido en otros lugares de la Biblia (Vea Hechos 2:38; 3:19; 11:18, Juan 5:40 y 6:53,57). Romanos 10:13 dice, “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” más Romanos 10:14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? El hombre para ser salvo según estos versos (obviamente que Dios envío a sí hijo primero a morir por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación) debe invocar a Dios, y para invocar a Dios debe haber creído y para haber creído debió haber escuchado. ¿Qué más claro lo queremos? Poner este orden al reves no es tener una soteriología Cristocentrica porque no se puede tener vida sin antes venir a la fuente de la vida que es Jesucristo.
¿Y qué hay de Juan 3:3?
El embrollo calvinista de la regeneración es causado por una mente carnal: En cierto modo están como Nicodemo; pues Nicodemo preguntó en Juan 3: “¿Cómo puede hacerse eso?” (nacer de nuevo), y los calvinistas concluyen carnalmente que, no es posible creer sin nacer de nuevo; luego, para ellos, primero es nacer de nuevo, que creer. ¡Como se ve, una imposibilidad humana, y por tanto, conclusión carnal! Pero la verdad bíblica del asunto, es que Jesucristo responde esta pregunta de asombro a Nicodemo (¡Cómo puede hacerse esto!). De nuevo, si tomamos solo ese versículo en el tal no aparece un ordo salutis (orden de salvación) sino que solo habla o describe de lo que ocurre y hace Dios en la regeneración. Pero leído en su contexto Jesús le dice a Nicodemo que para nacer de nuevo necesita creer en el unigénito Hijo de Dios y que será levantado, tal como los israelitas del desierto creyeron en la serpiente de bronce (Juan 3:14-18, 21 y 36). Ese es el verdadero orden correcto de las Escrituras. No al revés.
Juan Calvino
Dicho orden antibíblico contradice también las propias palabras de Juan Calvino quien dijo que somos regenerados por la fe en su Institución de la Religión Cristiana, Capítulo III. De verdad me sorprende que muchos “calvinistas” sigan insistiendo que la regeneración precede la fe cuando el mismo Calvino dejó claro este asunto. ¿Será que estos auto-llamados calvinistas nunca han leído verdaderamente a calvino, o solo repiten lo que escuchan de otros “maestros” calvinistas de este tiempo?
Charles Spurgeon
Incluso hasta Charles Spurgeon refuta este nuevo orden calvinista en su Sermón titulado “Garantía de la Fe” diciendo, “Si he de predicar fe en Cristo a un hombre regenerado, entonces el hombre, siendo regenerado, ya es salvo y es una cosa ridícula e innecesaria que yo le predique a Cristo y le inste a creer para ser salvo, si él ya es salvo, puesto que ha sido regenerado. ¿Tengo que predicarles la fe solamente a los que ya la tienen? Eso es realmente absurdo. ¿No es esto como esperar que el hombre sea sano para luego traerle la medicina? Esto es predicar a Cristo a los justos y no a los pecadores.” (Spurgeon, sermón titulado “Garantía de la Fe”). También la contradice cuando dijo que, “Deben acudir prontamente a Cristo, y CONFIAR EN ÉL, y Su Espíritu ha de regenerarlos…” (Púlpito de la Capilla New Park Street, Sermón La Regeneración, 3 Mayo de 1857; por Charles Haddon Spurgeon). En otras palabras, Spurgeon creía que la fe en Cristo sucede antes de la regeneración. Para Spurgeon era impensable que una persona pudiese ser regenerada y que en un tiempo posterior creyera en Cristo (Vea también el artículo recopilado por Bob L. Ross de Pilgrims Publications y que lleva el título C.H.Spurgeon on Regeneration sobre este tema). Ross es una de las principales autoridades respecto a la vida, ministerio y enseñanzas de Charles Spurgeon.
Pero no solo eso, si la regeneración precede a la fe, entonces ¿que tiene que hacer el pecador para ser regenerado? El Calvinista extremo nunca ha respondido satisfactoriamente a esto. La respuesta del teólogo, el Dr. Roy Aldrich a ésto es incisiva: “Una doctrina de total depravación que excluye la posibilidad de la fe también tiene que excluir la posibilidad de “oír la palabra”, “dedicarse seriamente a la verdad divina” y “orar por el Espíritu Santo para convicción y regeneración”. La tragedia de esta posición es que pervierte el evangelio. Al pecador se le dice que la condición para ser salvo es la oración en vez de la fe. Cuán contrario es ésto a Hechos 16:31. Al pecador no se le dice que ore por convicción y regeneración. Al pecador se le dice que crea en el Señor Jesucristo.”
Distintas Clases de Fe
Otros caen este tipo de silogismo que no se sigue: “¿La fe es antes de la regeneración o después? Respuesta: la fe es después de la regeneración siendo ésta un fruto del Espíritu. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, FE…” (Gálatas 5:22). Sin embargo, siguiendo esa lógica entonces ¿podemos tener gozo, paz, paciencia, etc antes de ser regenerado? No solo eso, si la fe es después de la regeneración entonces ¿por qué a Pedro le faltó la fe mientras que al centurión y a la mujer Cananea la tuvieron más que los mismos apóstoles? ¿Sera que ellos ya estaban regenerados? En otras palabras, en la Biblia hay distintas clases de Fe:
Fe en Cristo para Salvación
Fe de que Dios puede hacer milagros inexplicables
Fe que es fruto del espíritu que es para no dejar de creer en las promesas de Dios.
Esta fe no es la fe para salvación sino que al sellado con el Espíritu Santo obtenemos una nueva naturaleza espiritual de la cual luego vienen los frutos, entre ellos la FE en quien te salvó. PRIMERO ES TU FE PARA CREER, POR LA PALABRA, DESPUÉS LA FE COMO FRUTO DEL ESPÍRITU CON EL QUE FUIMOS SELLADOS.
“La palabra original en griego para “muerte” en Efesios 2:1 y 5 es NECROSIS lo cual significa inhabilidad o incapacidad. Por tanto, debe ser regenerado primero antes de creer.”
Uno de los problemas que tenemos con los arminianos y calvinistas es con el significado de las palabras. Es como cuando el calvinista dice, por ejemplo, “Yo creo en la predestinación, la elección, la fe, el libre albedrío, mundo, la depravación del hombre, la presciencia de Dios y la doctrina de la gracia”. Nosotros diríamos, que también creemos en todo eso. El problema está en que no estamos de acuerdo con la redefinición o reinterpretación que los calvinistas le dan a estas terminologías.
La palabra, “muerte” (necrosis) por ejemplo tiene diferentes significados en la Biblia y puede referirse a una muerte literal en la que el cadáver no tiene estímulos, facultades ni capacidades (inerte). A este tipo de muerte las Escrituras usan también el término “dormir” o “sueño profundo” como un eufemismo para describir la muerte física (1 Tesalonicenses 4:13). En otras palabras, no puede hacer nada. Pero también puede referirse a una muerte espiritual la cual es definido en la teología cristiana como la separación de Dios que se produce por el pecado (Ezequiel 18:4). Así es definido en la Biblia (Isaías 59:2), por el contexto histórico y cultural judío y en la historia Patrística de los Padres más antiguos de la Iglesia primitiva. Ejemplo de esto lo vemos cuando el primer hombre es separado de Dios por causa de la caída (Genesis 2:17 y 3:6) y también lo vemos en la parábola del hijo prodigo y su padre y en la iglesia de Esmirna. En todas estas situaciones podemos ver que la muerte tiene que ver con un alejamiento entre Dios y el hombre.
Por ejemplo, Clemente de Alejandría, que fue el primer filósofo cristiano que organizó una visión sistemática del concepto de muerte, al dividir la muerte en dos tipologías: la muerte física (separación del alma y el cuerpo) y la muerte del alma o muerte espiritual es la separación de Dios que se produce por el pecado. Se considera también esta muerte como la segunda muerte (Pedagogo 2. 8. 2; Stromata 4. 9. 4-5 y 7. 71. 3). La concepción de la muerte física como separación también aparece en un filósofo judío que influyó en gran medida en el pensamiento de Clemente, Filón de Alejandría (Alegoría de las Leyes 1. 105). Por tanto, en la teología judeo-cristiana, la muerte espiritual es la separación de Dios causada por el pecado (Wayne Grudem, Teología Sistemática: una Introducción a la Doctrina Bíblica, Zondervan, 1994: 810).
Esta línea judía sobre el entrecruzamiento antinómico de estas dos muertes ya anunciadas en la Septuaginta se mantiene en los escritos de Clemente, en la idea filónica y en El Libro de la Sabiduría 1:13 donde la muerte física y la espiritual están ligadas: la causa de la muerte es el pecado, y para el hombre pecador la muerte física es también la muerte espiritual y eterna. Existe, por tanto, una muerte caracterizada como la separación de los elementos combinados, alma y cuerpo, y otra que es la del alma. La misma pagina calvinista llamada, “Got Questions?” también define la muerte de la siguiente manera, “La muerte es una separación. La muerte física es cuando el alma se separa del cuerpo. La muerte espiritual, que es de mayor importancia, es la separación del alma de Dios.” Sin embargo, en ninguna parte de la Biblia ni en la antigua tradición judía ni en la historia Patrística se define la muerte espiritual como estar inerte, insensible o como la incapacidad de entender las cosas espirituales de Dios. Al contrario, los que creían eso eran los gnósticos.
Todo esto demuestra que en la Biblia la palabra “necrosis” puede referirse a una muerte espiritual, figurado o lo que se conoce en la teología cristiana como la segunda muerte como se puede ver en Efesios 2:5 y Lucas 15:24 lo cual tanto en la Biblia (Isaías 59:2), como en la Patrística y según el contexto histórico y cultural judío se define como la separación de Dios y el hombre. Pero también puede referirse a una muerte física, natural y literal como se puede ver en Romanos 4:19 y 2 Corintios 4:10 lo cual en términos bíblicos se define como la separación del cuerpo y el alma (Santiago 2). De hecho, la palabra, “necrosis” también se usa en el campo de la medicina para referirse a la muerte de tejido o de un órgano del cuerpo. Lo mismo con la Biblia. Por ejemplo, en Mateo 8:22 Jesús dijo, “deja que los muertos entierren a sus muertos.” ¿Qué se entiende por este pasaje? En este versículo se usa la palabra “muertos” dos veces y en el texto original se usa en ambas palabras el griego “necrosis” (Vea diccionario Strong #3498). Sin embargo, es obvio por el contexto que en una se refiere a personas que están vivas pero muertos espiritualmente y en la otra se refiere a los cadáveres de personas que ya murieron físicamente y las cuales van a ser enterrados.
Después de todo, ¿qué es la muerte? En el campo de la medicina se define cuando el corazón de la persona deja de latir o cuando su cerebro deja de funcionar. Sin embargo, sabemos por las Escrituras que las personas siguen funcionando después de la muerte sin su cuerpo y en otro lugar diferente (1 Timoteo 5:6 y Lucas 16:19-31). Por ejemplo, en la parábola del hijo prodigo vemos que según el padre su hijo estaba muerto (Lucas 15:24) sin embargo esto no significa que su hijo no era capaz de volver a sus sentidos y de recapacitar lo cual de hecho lo condujo a levantarse e ir a su padre para reconocer su pecado. Lo mismo con Adán quien murió espiritualmente el mismo día de su caída, pero no quedo inhabilitado de todas sus facultades (Génesis 2 y 3). En el Apocalipsis se dice que la iglesia de Sardis estaba muerta espiritualmente sin embargo eso no significa que no podía tomar decisiones y eso lo admiten muchos calvinistas en su literatura reformada. Por tanto, la definicion que le dan a la palabra muerte no es consistente con las Escrituras pues en la Biblia la muerte no es un asunto de incapacidad sino de separación como la separación del cuerpo o separación de Dios, pero nunca se le define como la total inhabilidad.
Todo esto demuestra que tiene más sentido entender la palabra muerte en estos pasajes como una alejamiento de Dios y el hombre que una incapacidad. Hasta el famoso teologo calvinista, Arthur Pink, rechazó esta falacia de utilizar la muerte física para explicar lo que significa estar muerto en delitos y pecados diciendo que un cadáver en el cementerio no es una analogía adecuada del hombre natural porque un cadáver en el cementerio es incapaz de llevar a cabo el mal. Un cadáver tampoco puede “despreciar o rechazar” a Cristo (Isaías 53:3), ni puede “resistir al Espíritu Santo” (Hechos 7:51), ni puede desobedecer el Evangelio (2 Tesalonicenses 1:8). Después de todo, ¿por qué no usar mejor la historia de cuando Pedro se estaba hundiendo en el agua y le pidió a Cristo que lo salvara quien extendió su mano a Pedro para salvarlo? La razón es obvia. No lo usan porque dicha escena no encaja con su narrativa calvinista.
El otro problema que tienen algunos apologistas neocalvinistas y arminianos con estas reinterpretaciones es que cometen una falacia de equívoco (es un tipo de falacia que se produce cuando se usa una palabra con dos o más significados diferentes en un mismo argumento, haciendo que parezca que siempre tiene el mismo significado) cuando usan una de las definiciones de la palabra necrosis (en este caso la muerte física) para asumir que la muerte espiritual no es una separación sino una incapacidad para responder al llamado de Dios. Eso no es solamente falaz, sino que también se ignora que la palabra muerte en la Biblia ni siquiera es definida de esa manera ni por ningún léxico ni por ningún diccionario bíblico, ni por la Patrística ni por la antigua tradición judía. En otras palabras, estan usando una definición o descripción que tiene que ver con la muerte física para aplicarlo a la muerte espiritual haciendo que parezca que tienen el mismo significado. Eso es cometer una falacia de equivoco.
Ahora los calvinistas quizás podrán citar un diccionario que define la palabra muerte como ellos quieren, pero habría que ver si están apelando al significado correcto o a qué tipo de diccionario están apelando y quién es el autor de dicho diccionario porque si el autor es otro calvinista pues entonces están apelando a una falacia de petición de principio (razonamiento circular). Además de que también estarían apelando a una falacia de autoridad y de evidencia incompleta (cherry picking) porque la gran mayoría de los léxicos y diccionarios bíblicos no lo definen de esa manera. Sin olvidar que, en la metodología histórica, las fuentes originales o más tempranas tienen más valides que aquellas que son más tardías. Por tanto, si tanto la Biblia, los Padres más antiguos de la Iglesia primitiva y la antigua tradición judía definen la palabra muerte como una separación y no como una incapacidad entonces esa debe ser la definición correcta y verdadera. Después de todo, la historia Patrística nos muestra que la idea de que la muerte significa una total inhabilidad o incapacidad era una vieja herejía que venía de la pluma de los gnósticos y no de la pluma de los apóstoles.
PROBLEMAS BIBLICOS Y LÓGICOS DE REINTERPRETAR LA PALABRA MUERTE (NECROSIS) COMO INERCIA O INCAPACIDAD DE RESPONDER:
En primer lugar, no hay un solo versículo en la Biblia que indique que la muerte espiritual es la pérdida o la incapacidad de responder sobre nuestra condición de pecador y Génesis 3 da una lista detallada sobre las consecuencia o maldiciones de la Caída y sin embargo en ninguna se menciona que uno de los resultados de la Caída fue la pérdida del libre albedrío o la inhabilidad de creer. Por tanto, asumir tal cosa es apelar a una falacia non sequitur que no se sigue. De hecho, Adán quien murió espiritualmente el mismo día de su pecado no quedó inhabilitado de todas sus facultades (Génesis 2 y 3) y su hijo Caín tampoco según Génesis 4:7. Tanto este ejemplo como la parábola del Hijo Prodigo refutan el primer punto del TULIP calvinista porque según el padre su hijo estaba espiritualmente muerto (Lucas 15:24) mas sin embargo reconoció su pecado, se arrepintió y volvió a casa lo que indica que la muerte en el contexto judio y en la historia patrística se refiere a una separación y no una incapacidad (Vea Isaías 59:2-4).
En segundo lugar, la historia de Lázaro no tiene nada que ver con soteriología sino con la Resurrección de los muertos en Cristo, o sea, tiene que ver con una resurrección física y literal y no con la salvación espiritual del hombre. Además, el ejemplo de Lázaro no prueba que el hombre no tiene la capacidad de creer. Al contrario, en Juan 11:42 dice que Jesús tuvo que esperar dos días para hacer el milagro de la resurrección. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Por qué tuvo que esperar? El mismo contexto del pasaje lo explica al decir que lo hizo para convencer a los presentes lo cual refuta la llamada gracia irresistible y la total depravación de los calvinistas de que nadie puede creer si está muerto espiritualmente y si no es así entonces ¿por qué Jesús necesitaría esperar para hacer un milagro (lo cual es algo externo) para convencer a otros de su Mesianismo si la gracia es irresistible y estamos totalmente depravado? ¿No contradice eso el calvinismo?
Hasta el famoso teologo calvinista, Arthur Pink, rechazó esta falacia de utilizar la muerte física para explicar lo que significa estar muerto en delitos y pecados diciendo que un cadáver en el cementerio no es una analogía adecuada del hombre natural porque un cadáver en el cementerio es incapaz de llevar a cabo el mal. Un cadáver tampoco puede “despreciar o rechazar” a Cristo (Isaías 53:3), ni puede “resistir al Espíritu Santo” (Hechos 7:51), ni puede desobedecer el Evangelio (2 Tesalonicenses 1:8). Después de todo, ¿por qué no usar mejor la historia de cuando Pedro se estaba hundiendo en el agua y le pidió a Cristo que lo salvara quien extendió su mano a Pedro para salvarlo? La razón es obvia. No lo usan porque dicha escena no encaja con su narrativa calvinista.
En tercer lugar, no se puede interpretar de forma literalista la condición o la muerte espiritual del pecador porque en ninguna parte de la Biblia se define la muerte espiritual como la pérdida o la incapacidad de responder y porque siguiendo esa lógica y porque como admite el mismo calvinista, Arthur Pink, entonces los inconversos tampoco pecan pues un muerto, en el sentido físico, como Lazaro, tampoco puede pecar y por ende no tendria sentido juzgarlos de sus pecados si no pueden hacer nada. Sin olvidar que la Biblia también compara la condición del pecador como una enfermedad (Mateo 9:12 y Marcos 2:17) por lo que yo también puedo hacer ese mismo juego de palabras o de semántica diciendo, “¿Un enfermo está muerto?” No, lo que indica que ambas palabras se usan en la Biblia de forma simbólica o metafórica cuando se trata de la condición espiritual del pecador. Por tanto, tiene más sentido entender la muerte espiritual no como una total inhabilidad sino como una separación de Dios y el hombre (como en la parábola del hijo pródigo) o separación del cuerpo y alma o como lo describe también la Biblia como una enfermedad terminal cuya única medicina o medico por excelencia es Jesucristo (Marcos 2:17). De hecho, Pablo usa más la palabra, “débiles/enfermos” para describir la condición pecadora que teníamos antes de ser salvos (Romanos 5:6).
En cuarto lugar, en ¿dónde en la Biblia dice que la muerte espiritual significa total inhabilidad?Algunos citan Efesios 2:1-3 la cual dice, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. Con esto asumen que si un muerto no puede responder entonces debe ser regenerado primero antes de poder creer porque no tiene la capacidad de elección ni puede responder al evangelio porque eso sería como tratar de darle medicina a un cadáver que ya no puede hacer nada. Sin embargo dicho pasaje no dice que la muerte espiritual es igual a total depravación o total incapacidad para responder al evangelio como asumen los calvinistas y asumir tal cosa es apelar a una falacia non sequitur que no se sigue. Al contrario, Efesios 1 dice que cuando estabamos muertos andabamos en nuestros delitos y pecados. Ahora, pregunta seria, ¿acaso un cádaver puede andar? No ¿verdad? Digo a menos que mi opositor cree en los zombis. La Biblia tambien dice que hay que predicarles el evangelio a los pecadores que estan muertos espiritualmente. Otra pregunta seria, ¿quién va a los cementerios a predicarles a los cadáveres? Nadie. Por tanto, con esta ilustración los calvinistas están apelando a una falsa analogía. Además, cuando una persona está espiritualmente muerta (1 Timoteo 5:6) o físicamente muerta (Lucas 16:19-31) todavía está vivo y todavía puede tomar decisiones lo que también indica que esta ilustración calvinista tampoco sirve.
En quinto lugar, y siguiendo la lógica calvinista, si un pecador no puede creer porque está muerto espiritualmente entonces ¿por qué la Biblia manda a todos los hombres que están espiritualmente muertos a que se arrepientan y a creer en el Evangelio? (Juan 3:18; 5:40; 8:24; Hechos 17 y Lucas 13:3 y 5). ¿Cómo Jesús puede decir en buena consciencia, “Arrepentíos o pereceréis” a alguien que no tiene la capacidad de hacer tal cosa y encima enojarse, juzgar y condenarlo al infierno si según el calvinismo no tienen esa habilidad? Eso no suena razonable. Pero no solo eso, si un pecador no puede creer porque está espiritualmente muerto entonces ¿por qué la Biblia también manda a todos los hombres a buscar de Dios lo cual tampoco tendría sentido si no tiene la capacidad de hacerlo (Jeremías 29:13; Isaías 55:6; Amos 5:5,14; Hechos 17:27; Hebreos 11:6 y Romanos 1)?
De hecho, un ejemplo de esto lo vemos en el centurion romano, Cornelio, quien estaba espiritualmente muerto sin embargo según Hechos 10:45-47 estaba buscando tener una relación con Dios. y lo cual es consistente con Romanos 2:14-15. Lo mismo se dice de Lidia en Hechos 16. ¿Contradice esto a Romanos 3:10-11 y Salmo 19:1? No, como tampoco podemos cometer una falsa dicotomía, sino que tales pasajes simplemente enseñan que el hombre no busca de Dios a menos que haya una iniciativa divina y que nuestra búsqueda de Dios es nuestra respuesta a Su búsqueda de nosotros. Como está escrito, “y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros;…Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan,” (Hechos 17:26-31). ¿Qué más claro lo queremos?
En sexto lugar, ¿por qué la Biblia dice que Satanás quita la palabra para que la gente no crea (Marcos 4:15) y ciega el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio (2 Corintios 4:4) si el hombre no tiene la capacidad de escuchar, ver, entender o responder al llamado de Dios para salvación? Eso seria como ponerle vendas a un cadáver para que no pueda ver o ir al cementerio para predicarle a un cadáver cuando no puede escuchar. Nada de eso tendría sentido. Por tanto, si reinterpretamos o comparamos la muerte espiritual con un cadáver entonces ¿no sería eso una pérdida de tiempo y energía para el mismo Satanás?
En séptimo lugar, ¿por qué Dios endurece los corazones de los incrédulos si según el calvinismo ya están endurecidos? De hecho, esa misma pregunta se la hizo Orígenes de Alejandría (184-253) a los gnósticos porque eran ellos los que creían que el cuerpo físico era tan malo, tan corrupto y tan depravado que no tenía libre albedrío ni la capacidad para entender las cosas espirituales de Dios y hasta negaban que Cristo había venido en carne y por eso las Escrituras los llama “anticristo” (1 Juan 4:3 y 2 Juan 1:7). Como escribió Orígenes, “Aquel que endurece, ¿endurece a una persona que ya está dura? Es evidente que lo que es duro no se endurece, por el contrario, lo que se endurece pasa de lo blando a lo duro…pero ciertos herejes que guardan una opinión diferente mal interpretan estos pasajes para destruir el libre albedrío e introducir una naturaleza arruinada [total depravación] incapaz de salvación…” (Orígenes, Tratado Sobre Los Principios 3.1-6-10 y 4.308). David W. Bercot es un historiador de la iglesia cristiana anabautista, autor y orador internacional de los Estados Unidos que ha escrito varios libros y artículos de revistas sobre el cristianismo primitivo y el discipulado cristiano. David Bercot dijo que, “Había un grupo religioso identificado por los cristianos primitivos como herejes que creían en la total inhabilidad conocidos como los gnósticos.” (David Bercot, Will the Real Heretics Please Stand Up, pp. 64 y 66, Published by Scroll Publishing).
Punto numero ocho, ¿por qué Jesús habla en parábolas para que la gente no entienda si según el calvinismo como quiera no tienen la capacidad para entender las cosas espirituales de Dios? A menos que sí tenían esa habilidad pero Jesús no quería que supieran lo que muchos teólogos llaman su secreto mesiánico porque si no como dijo Pablo, “nunca lo hubiesen crucificado” (1 Corintios 2:8) lo cual tiene más sentido que la mal llamada total depravación.
Y por último (Cristianismo Histórico Vs Calvinismo Histórico), la doctrina de la Total Depravación no aparece en los escritos patrísticos de los Padres más antiguos de la Iglesia primitiva. Al contrario, la contradice y luego fue condenada como herejía por varios cánones, sínodos y concilios como el segundo concilio de Orange, el de Arles y en la confesión de Dositeo del Concilio de Jerusalen realizado por la iglesia ortodoxa. La misma iglesia del filósofo católico, Agustín de Hipona, quien fue el primero que lo introdujo en el cristianismo, lo anatemizó, mientras que los Anabaptistas (cristianos evangélicos que existieron antes de los protestantes) y algunos reformados como Jacobo Arminio y John Wesley la peor de todas las blasfemias. Aca unos ejemplos de la historia Patrística:
Tertuliano (160-225 d.C.) fue un apologista de la fe cristiana y declaró que, “El hombre fue hecho por Dios como ser libre, capaz de albedrío y decisión propia: precisamente es en esto donde más en particular se manifiesta que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios…en aquello más esencial que procede del mismo Dios, esto es, el alma, que ha recibido el sello del ser divino en lo que se refiere a la libertad de albedrío y de decisión…. Dios llama, amenaza y exhorta al hombre que, dotado de voluntad y de libertad, es capaz de obediencia o de rebelión.” (Tertullian, Doctrine of the Will by Asa Mahan, p. 61, Published by Truth in Heart). Tertuliano también dijo que “Por tanto, es propio que el que está hecho a la imagen y semejanza de Dios debió ser formado con un libre albedrio y una maestría de Sí mismo; … Hasta el presente, dejad que solo la benignidad de Dios ocupe nuestra atención, del cual le dio al hombre el don de la libertad de la voluntad.” (The Writings of Tertullian – Volume 2, p. 92). Y añade, “El hombre es libre, con una voluntad para obedecer o resistir.” (Ante-Nicene Fathers Vol. 3, pp. 300-301). De hecho, la antropología de Tertuliano defiende la dignidad de la carne y el cuerpo humano contra la total depravación o incapacidad de los gnósticos la cual es parecida a la de los calvinistas.
Ireneo de Lyon (discípulo de Policarpo) dijo que “El hombre posee libre albedrio y la facultad de tomar decisiones.” (Irenaeus, Against Heresies, Book IV, Chapter XXXVII). “Dios tiene libre albedrío y el hombre también porque somos hechos a Su imagen. Dios preservó [no dice perdió o quitó] la voluntad del hombre libre” (Ireneo, Contra los Herejes, Libro 4, Capítulo 37). Más Juan Crisóstomo dijo, “Todo es en el poder de Dios, pero para que nuestro libre albedrio no este perdido…todo depende por tanto en nosotros y en Él.” (John Chrysostom on Hebrews, Homily 12). Eusebio (263-339) fue obispo de Cesarea y es considerado como el padre de la historia de la iglesia primitiva. Eusebio dejó claro la postura de la iglesia en este tema diciendo que siempre creyó en el libre albedrio y hasta llamó una “doctrina de demonio” la idea de la total inhabilidad del hombre en sus escritos (Eusebius, The Christian Examiner, Volume One, Published by James Miller, 1824 Edition, p. 66 y Eusebius, The Cause of God and Truth by John Gill, 1838 Edition, p. 502).
Hipólito de Roma (170-235) afirmó que, “El hombre es capaz de ambos tanto de querer como de no querer. Fue dotado con el poder de hacer ambos.” (A Dictionary of Early Christian Beliefs by David Bercot, p. 288). Clemente de Alejandría (195 d.C.) también dijo que, “Creer y obedecer está en nuestro poder.” y que “Ni alabanza ni condenación, ni recompensa ni castigo, sería justo si el hombre no tuviera el poder de escoger [lo bueno] y evitar [lo malo], si el pecado fuera involuntario.” Otros Padres de la Iglesia como también refutaron este tipo de antropología gnóstica hace más de mil años y la cual es similar a la antropología calvinista.
Pero revivida por algunos reformados y resumida de manera sistemática en el acróstico TULIP durante el siglo 19 por Loraine Boettner quien admitió que antes de Agustín ningún cristiano creía en tales 5 puntos. En otras palabras, estos son los que miran la paja ajeno, pero no ven la viga herética que tienen en su propio ojo o los que usan la historia para mostrar los errores teológicos de los demás sin mirarse en el espejo o sin aceptar que le demos una cucharita de su propia medicina. Oh la ironía. Por tanto, ¿Por qué beber de la fuente de las cabaras en vez de las fuentes de las ovejas? ¿Por qué repetir una falsa doctrina que vino de la pluma de los herejes y no de la pluma de los apóstoles y la cual ya fue refutada hace más de un milenio? En fin, leer la Patrología (además de la Escritura) evita que digan viejas herejías como estas. De hecho, cada verdadero cristiano no solo tiene el testimonio de haber escogido a Dios cuando se volvió cristiano sino que después de esa conversión seguimos tomando decisiones en donde ponemos a Dios primero antes que las cosas del mundo. Como dice el académico de la universidad de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “Como cada ser humano retiene la imagen de Dios, cada ser humano retiene la capacidad de responder por libre elección a la gracia de Dios para salvación. Esto no requiere que Dios infunda fe para despertar el alma muerta … y este fue el concepto fundamental defendido por el primer cristianismo contra la herejía determinista y pagana de los maniqueos” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, pp.130-131).
La Encarnación de Cristo refuta la Total Depravación calvinista
No solo eso, como los calvinistas creen que el cuerpo es muy malo y que nacemos pecadores creen que Cristo asumió no asumió nuestra naturaleza (carne) sino la misma naturaleza física de Adán en la pre-Caída lo cual es una creencia condenada en 1 Juan 4:1-3. De hecho, si la total depravación fuera cierta entonces Jesús sería totalmente depravado pues Hebreos 2:14-17 no dice que Jesús asumió un cuerpo como el de Adán pre-caído sino uno post-caída porque “él también participó de lo mismo”, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.” Por tanto, según Hebreos 2 uno tiene que irse con la encarnación o la total depravación.
Además de toda esta evidencia bíblica si nos vamos a la historia conocida como La Patrística (historia eclesiastica de los Primeros Apologistas y los Padres de la Iglesia) veremos que la iglesia primitiva estaban continuamente defendiendo la doctrina del libre albedrio y refutando la mentalidad fatalística o determinista (lo que será, será) de los gnósticos y en su filosofía de la total inhabilidad la cual enseñaba que la naturaleza del hombre estaba tan corrupto que no tenía la facultad de un libre albedrio entre el bien y el mal. De hecho, para los gnósticos la carne era tan pecaminoso que negaron que Cristo había venido en carne y por eso las Escrituras los llama “anticristo” (1 Juan 4:3 y 2 Juan 1:7). Hasta escribieron sus propios evangelios conocido como los evangelios gnósticos con los nombres de María y Tomás para validar sus enseñanzas y para poder penetrar en la iglesia con sus falsas doctrinas. Sin embargo, algunos neocalvinistas de hoy hacen de la doctrina de la inhabilidad una doctrina esencial de la fe cristiana y son rápidos en condenar a cualquiera que se atreva a cuestionarla o refutarla. Pero para los primeros cristianos la doctrina del libre albedrio era considerado ortodoxo y la doctrina de la total inhabilidad lo consideraban herético. No al revés. Los Padres más antiguos de la Iglesia como Tertuliano, Ignacio de Antioquía, Justino Mártir, Ireneo de Lyon, Atanasio de Alejandría, Clemente de Roma, Orígenes, Arquelao, Metodio y Eusebio (considerado como el padre de la Historia de la Iglesia) refutaron a los gnósticos y maniqueos por rechazar el libre albedrio.
“¿Y qué hay de 1 Corintios 2:14”
El calvinista utiliza 1 Corintios 2:14 para apoyar su idea de “Total Depravación "— y por ende, los bebés nacen en pecado y sólo los escogidos, que han sido regenerados, pueden entender y creer en el Evangelio. Sin embargo, Pablo, aquí está hablando más que de un simple evangelio; se refiere a la comprensión más profunda de la verdad espiritual que viene con la madurez en Cristo. Ese hecho, si no se entiende de lo que ya hemos citado, se aclara como agua cristalina con los siguientes versículos: "De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía…" (1 Corintios 3:1–4).
Por tanto, lo de “hombre natural” en 1 Corintios 2:14 se lo dijo el apóstol Pablo a la iglesia de Corinto porque era una iglesia inmadura que tenía muchos problemas tanto morales como doctrinales y hasta los sigue reprendiendo en el capítulo 3. Si se lee 1 Corintios 2:14 en su contexto veremos que se habla de “hermanos”, es decir, de cristianos de los cuales Pablo llama “carnales” como 4 veces (1 Corintios 3:1-4). En ese mismo sentido es que Pablo los llama “el hombre natural” porque no están siguiendo a Dios (Romanos 8:4-8). Por tanto, el mensaje de Pablo para estos hermanos era que mientras más vivían en el pecado menos iban a entender las cosas de Dios y por ende no iban a crecer espiritualmente. Por eso se refería a ellos como “carnales” y como “niños en Cristo” y que tenía que alimentarlos todavía con leche porque todavía no estaban preparados para comer vianda [carne] (1 Corintios 3:1–2). Por tanto, el “hombre natural” no siempre se refiere a una persona no creyente (Romanos 2 lo indica).
Y en segundo lugar, ese tipo de interpretación no solo es incorrecta, sino que tampoco tiene sentido. Si el hombre no puede entender las cosas espirituales de Dios porque está totalmente inhabilitado o totalmente depravado lo cual incluiría a ellos (el calvinista) y a nosotros entonces ¿para qué debatir, evangelizar o hacer apologética si creen que no se puede convencer, razonar o persuadir a una persona que no tiene la capacidad de entender las cosas espirituales de Dios? ¿Notan la contradicción? Si te identificas con el calvinismo, pero a la misma vez evangelizas y haces apologética entonces usted no está siendo consistente con su propia teología? Nosotros, por ejemplo, debatimos porque, aunque no nos conocemos personalmente, asumimos que son cristianos, y aun si no lo fueran, creemos que con la ayuda de Dios podemos persuadir, convencer y razonar con cualquier persona tal como hizo Pablo con Agripa y como lo hizo con muchos judíos y griegos (Hechos 18:4; 26:28 y 28:23-24). Por cierto ¿por qué los apóstoles trataban de persuadir a los no creyentes? ¿No se supone que la gracia sea irresistible? Por tanto, esta creencia no solo afecta el evangelismo sino que es una de las razones por la que muchos pastores calvinistas no salen a predicar a la calles para ganar a las almas perdidas para Cristo y los pocos que lo hacen no están siendo consistentes con la realidad de su doctrina al punto que tienen que usar un dialecto arimiano o provisionista para poder ganar un alma. Por tanto, otro problema de esta falsa analogía es que invalida el evangelio porque si me vas a decir que presentarle el evangelio a una persona que no es cristiana es como presentarle el evangelio a un cadáver que está en el cementerio y que es mejor que se quede esperando sin que ninguno de los dos hagamos nada y hasta que ya es demasiado tarde entonces ¿dónde quedaría la Gran Comisión que el mismo Jesucristo nos dejó?
En cambio, cuando el provisionista evangeliza y hace apologética no lo hace porque creemos o pretendemos ser el Espíritu Santo sino primero porque es mandato de Dios de ir por el mundo y predicar el evangelio a toda criatura y segundo porque sabemos que el poder está en el mensaje del evangelio y no en el mensajero (Romanos 1:16). Por eso Romanos 10 dice, “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” En otras palabras, primero predicamos el evangelio, el Espíritu redarguye a la persona de sus pecados y si la persona no resiste el Espíritu y decide creer entonces es salvo y se convierte en hijo de Dios. Ese es el orden correcto de las Escrituras.
Algún calvinista dirá, "Eres anticalvinista, sin embargo, citas a Spurgeon que era calvinista" a lo cual respondemos, "Y a Sócrates, Aristóteles y Platón también. Sin embargo, eso no significa que tengo que estar de acuerdo con todo lo que dijeron o hicieron." De hecho, damos gracias a Dios que cristianos como Spurgeon, Whitefield, Carrey y Edwards fueron inconsistentes con su teología calvinista pues solo asi pudieron alcanzar a muchas almas para Cristo predicando el evangelio a toda criatura y sin hacer acepción de personas. Por cierto, por eta razón Spurgeon fue atacado por muchos de sus propios colegas calvinistas e hipercalvinistas. Sin olvidar que tambien fueron una excepción y no la regla dentro del calvinismo. En su juventud, Spurgeon fue muy calvinista y muy duro con los arminianos al principio pero luego fue cambiando su forma de pensar. Nota, no soy arminiano. Sin embargo, a medida que maduraba empezó a identificarse como un calvinista arminiano pues hasta llegó a decir, “Yo he sido llamado un ‘Arminiano Calvinizado’ o un ‘Calvinista Arminianizado’, y estoy bastante a gusto con esto siempre y cuando me quede cerca de la Biblia" (Charles Spurgeon , Heart disease curable, ser 1604, 1881).
Mientras que la familia o los descendientes de Whitefield dejaron de ser calvinistas para volverse en cristianos provisionistas. Y si tanto le gusta Spurgeon, Whitefield y Carey entonces esperamos que como calvinistas esten siguiendo el ejemplo de estos grandes hombres de Dios y también esten saliendo a la calle a predicar el evangelio a toda criatura cosa que muchos pastores calvinistas no hacen y porque si no entonces caen en hipocresía. Spurgeon, que siendo calvinista (a quien los calvinistas quieren citar en apoyo) quien a veces confirma la expiación limitada, fue incapaz de escapar a su conciencia dada por Dios. Su corazón de evangelista a menudo lo traicionaba en declaraciones, expresando una compasión por los perdidos y un deseo para su salvación — una compasión que contradecía el Calvinismo que el mismo predicó en otras ocasiones. Por ejemplo: “Como es mi deseo [y] su deseo... así es el deseo de Dios, que todos los hombres deben ser salvos... él no es menos benevolente que nosotros.” Es imposible conciliar esa declaración con la doctrina de la expiación limitada, que afirmó Spurgeon en otras ocasiones. Es irracional decir que Dios desea sinceramente la salvación de todos, pero envió a su Hijo a morir sólo por algunos. Pero esto, como veremos, es sólo una de las muchas contradicciones en las que el calvinismo atrapa a sus adherentes.
La Analogía de la Muerte de Lazaro
Algunos calvinistas usan el relato de Lázaro para comparar la muerte física con la espiritual y así "demostrar" que estamos muertos espiritualmente y que por ende el hombre no tiene libre albedrio o la capacidad de responder para salvación. Dicen, “La resurrección de Lázaro prueba la total inhabilidad del hombre y que nadie tiene libre albedrio en cuanto a la salvación”.
En primer lugar, no hay un solo versículo en la Biblia que indique que la muerte espiritual es la pérdida o la incapacidad de responder sobre nuestra condición de pecador y Génesis 3 da una lista detallada sobre las consecuencia o maldiciones de la Caída y sin embargo en ninguna se menciona que uno de los resultados de la Caída fue la pérdida del libre albedrío o la inhabilidad de creer. Por tanto, asumir tal cosa es apelar a una falacia non sequitur que no se sigue. De hecho, Adán quien murió espiritualmente el mismo día de su pecado no quedó inhabilitado de todas sus facultades (Génesis 2 y 3) y su hijo Caín tampoco según Génesis 4:7. Tanto este ejemplo como la parábola del Hijo Prodigo refutan el primer punto del TULIP calvinista porque según el padre su hijo estaba espiritualmente muerto (Lucas 15:24) mas sin embargo reconoció su pecado, se arrepintió y volvió a casa lo que indica que la muerte en el contexto judio y en la historia patrística se refiere a una separación y no una incapacidad (Vea Isaías 59:2-4).
En segundo lugar, la historia de Lázaro no tiene nada que ver con soteriología sino con la Resurrección de los muertos en Cristo, o sea, tiene que ver con una resurrección física y literal y no con la salvación espiritual del hombre. Además, el ejemplo de Lázaro no prueba que el hombre no tiene la capacidad de creer. Al contrario, en Juan 11:42 dice que Jesús tuvo que esperar dos días para hacer el milagro de la resurrección. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Por qué tuvo que esperar? El mismo contexto del pasaje lo explica al decir que lo hizo para convencer a los presentes lo cual refuta la llamada gracia irresistible y la total depravación de los calvinistas de que nadie puede creer si está muerto espiritualmente y si no es así entonces ¿por qué Jesús necesitaría esperar para hacer un milagro (lo cual es algo externo) para convencer a otros de su Mesianismo si la gracia es irresistible y estamos totalmente depravado? ¿No contradice eso el calvinismo?
Hasta el famoso teologo calvinista, Arthur Pink, rechazó esta falacia de utilizar la muerte física para explicar lo que significa estar muerto en delitos y pecados diciendo que un cadáver en el cementerio no es una analogía adecuada del hombre natural porque un cadáver en el cementerio es incapaz de llevar a cabo el mal. Un cadáver tampoco puede "despreciar o rechazar" a Cristo (Isaías 53:3), ni puede "resistir al Espíritu Santo" (Hechos 7:51), ni puede desobedecer el Evangelio (2 Tesalonicenses 1:8). Después de todo, ¿por qué no usar mejor la historia de cuando Pedro se estaba hundiendo en el agua y le pidió a Cristo que lo salvara quien extendió su mano a Pedro para salvarlo? La razón es obvia. No lo usan porque dicha escena no encaja con su narrativa calvinista.
En tercer lugar, no se puede interpretar de forma literalista la condición o la muerte espiritual del pecador porque en ninguna parte de la Biblia se define la muerte espiritual como la pérdida o la incapacidad de responder y porque siguiendo esa lógica y porque como admite el mismo calvinista, Arthur Pink, entonces los inconversos tampoco pecan pues un muerto, en el sentido físico, como Lazaro, tampoco puede pecar y por ende no tendria sentido juzgarlos de sus pecados si no pueden hacer nada. Sin olvidar que la Biblia también compara la condición del pecador como una enfermedad (Mateo 9:12 y Marcos 2:17) por lo que yo también puedo hacer ese mismo juego de palabras o de semántica diciendo, "¿Un enfermo está muerto?" No, lo que indica que ambas palabras se usan en la Biblia de forma simbólica o metafórica cuando se trata de la condición espiritual del pecador. Por tanto, tiene más sentido entender la muerte espiritual no como una total inhabilidad sino como una separación de Dios y el hombre (como en la parábola del hijo pródigo) o separación del cuerpo y alma o como lo describe también la Biblia como una enfermedad terminal cuya única medicina o medico por excelencia es Jesucristo (Marcos 2:17). De hecho, Pablo usa más la palabra, “débiles/enfermos” para describir la condición pecadora que teníamos antes de ser salvos (Romanos 5:6).
En cuarto lugar, en ¿dónde en la Biblia dice que la muerte espiritual significa total inhabilidad?Algunos citan Efesios 2:1-3 la cual dice, "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados". Con esto asumen que si un muerto no puede responder entonces debe ser regenerado primero antes de poder creer porque no tiene la capacidad de elección ni puede responder al evangelio porque eso sería como tratar de darle medicina a un cadáver que ya no puede hacer nada. Sin embargo dicho pasaje no dice que la muerte espiritual es igual a total depravación o total incapacidad para responder al evangelio como asumen los calvinistas y asumir tal cosa es apelar a una falacia non sequitur que no se sigue. Al contrario, Efesios 1 dice que cuando estabamos muertos andabamos en nuestros delitos y pecados. Ahora, pregunta seria, ¿acaso un cádaver puede andar? No ¿verdad? Digo a menos que mi opositor cree en los zombis. La Biblia tambien dice que hay que predicarles el evangelio a los pecadores que estan muertos espiritualmente. Otra pregunta seria, ¿quién va a los cementerios a predicarles a los cadáveres? Nadie. Por tanto, con esta ilustración los calvinistas están apelando a una falsa analogía. Además, cuando una persona está espiritualmente muerta (1 Timoteo 5:6) o físicamente muerta (Lucas 16:19-31) todavía está vivo y todavía puede tomar decisiones lo que también indica que esta ilustración calvinista tampoco sirve.
En quinto lugar, y siguiendo la lógica calvinista, si un pecador no puede creer porque está muerto espiritualmente entonces ¿por qué la Biblia manda a todos los hombres que están espiritualmente muertos a que se arrepientan y a creer en el Evangelio? (Juan 3:18; 5:40; 8:24; Hechos 17 y Lucas 13:3 y 5). ¿Cómo Jesús puede decir en buena consciencia, “Arrepentíos o pereceréis” a alguien que no tiene la capacidad de hacer tal cosa y encima enojarse, juzgar y condenarlo al infierno si según el calvinismo no tienen esa habilidad? Eso no suena razonable. Pero no solo eso, si un pecador no puede creer porque está espiritualmente muerto entonces ¿por qué la Biblia también manda a todos los hombres a buscar de Dios lo cual tampoco tendría sentido si no tiene la capacidad de hacerlo (Jeremías 29:13; Isaías 55:6; Amos 5:5,14; Hechos 17:27; Hebreos 11:6 y Romanos 1)?
De hecho, un ejemplo de esto lo vemos en el centurion romano, Cornelio, quien estaba espiritualmente muerto sin embargo según Hechos 10:45-47 estaba buscando tener una relación con Dios. y lo cual es consistente con Romanos 2:14-15. Lo mismo se dice de Lidia en Hechos 16. ¿Contradice esto a Romanos 3:10-11 y Salmo 19:1? No, como tampoco podemos cometer una falsa dicotomía, sino que tales pasajes simplemente enseñan que el hombre no busca de Dios a menos que haya una iniciativa divina y que nuestra búsqueda de Dios es nuestra respuesta a Su búsqueda de nosotros. Como está escrito, “y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros;…Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan,” (Hechos 17:26-31). ¿Qué más claro lo queremos?
En sexto lugar, ¿por qué la Biblia dice que Satanás quita la palabra para que la gente no crea (Marcos 4:15) y ciega el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio (2 Corintios 4:4) si el hombre no tiene la capacidad de escuchar, ver, entender o responder al llamado de Dios para salvación? Eso seria como ponerle vendas a un cadáver para que no pueda ver o ir al cementerio para predicarle a un cadáver cuando no puede escuchar. Nada de eso tendría sentido. Por tanto, si reinterpretamos o comparamos la muerte espiritual con un cadáver entonces ¿no sería eso una pérdida de tiempo y energía para el mismo Satanás?
En séptimo lugar, ¿por qué Dios endurece los corazones de los incrédulos si según el calvinismo ya están endurecidos? De hecho, esa misma pregunta se la hizo Orígenes de Alejandría (184-253) a los gnósticos porque eran ellos los que creían que el cuerpo físico era tan malo, tan corrupto y tan depravado que no tenía libre albedrío ni la capacidad para entender las cosas espirituales de Dios y hasta negaban que Cristo había venido en carne y por eso las Escrituras los llama “anticristo” (1 Juan 4:3 y 2 Juan 1:7). Como escribió Orígenes, “Aquel que endurece, ¿endurece a una persona que ya está dura? Es evidente que lo que es duro no se endurece, por el contrario, lo que se endurece pasa de lo blando a lo duro...pero ciertos herejes que guardan una opinión diferente mal interpretan estos pasajes para destruir el libre albedrío e introducir una naturaleza arruinada [total depravación] incapaz de salvación…" (Orígenes, Tratado Sobre Los Principios 3.1-6-10 y 4.308). David W. Bercot es un historiador de la iglesia cristiana anabautista, autor y orador internacional de los Estados Unidos que ha escrito varios libros y artículos de revistas sobre el cristianismo primitivo y el discipulado cristiano. David Bercot dijo que, “Había un grupo religioso identificado por los cristianos primitivos como herejes que creían en la total inhabilidad conocidos como los gnósticos.” (David Bercot, Will the Real Heretics Please Stand Up, pp. 64 y 66, Published by Scroll Publishing).
Punto numero ocho, ¿por qué Jesús habla en parábolas para que la gente no entienda si según el calvinismo como quiera no tienen la capacidad para entender las cosas espirituales de Dios? A menos que sí tenían esa habilidad pero Jesús no quería que supieran lo que muchos teólogos llaman su secreto mesiánico porque si no como dijo Pablo, "nunca lo hubiesen crucificado" (1 Corintios 2:8) lo cual tiene más sentido que la mal llamada total depravación.
Y por último (Cristianismo Histórico Vs Calvinismo Histórico), la doctrina de la Total Depravación no aparece en los escritos patrísticos de los Padres más antiguos de la Iglesia primitiva. Al contrario, la contradice y luego fue condenada como herejía por varios cánones, sínodos y concilios como el segundo concilio de Orange, el de Arles y en la confesión de Dositeo del Concilio de Jerusalen realizado por la iglesia ortodoxa. La misma iglesia del filósofo católico, Agustín de Hipona, quien fue el primero que lo introdujo en el cristianismo, lo anatemizó, mientras que los Anabaptistas (cristianos evangélicos que existieron antes de los protestantes) y algunos reformados como Jacobo Arminio y John Wesley la peor de todas las blasfemias. Aca unos ejemplos de la historia Patrística:
Tertuliano (160-225 d.C.) fue un apologista de la fe cristiana y declaró que, “El hombre fue hecho por Dios como ser libre, capaz de albedrío y decisión propia: precisamente es en esto donde más en particular se manifiesta que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios…en aquello más esencial que procede del mismo Dios, esto es, el alma, que ha recibido el sello del ser divino en lo que se refiere a la libertad de albedrío y de decisión…. Dios llama, amenaza y exhorta al hombre que, dotado de voluntad y de libertad, es capaz de obediencia o de rebelión.” (Tertullian, Doctrine of the Will by Asa Mahan, p. 61, Published by Truth in Heart). Tertuliano también dijo que "Por tanto, es propio que el que está hecho a la imagen y semejanza de Dios debió ser formado con un libre albedrio y una maestría de Sí mismo; ... Hasta el presente, dejad que solo la benignidad de Dios ocupe nuestra atención, del cual le dio al hombre el don de la libertad de la voluntad." (The Writings of Tertullian - Volume 2, p. 92). Y añade, "El hombre es libre, con una voluntad para obedecer o resistir." (Ante-Nicene Fathers Vol. 3, pp. 300-301). De hecho, la antropología de Tertuliano defiende la dignidad de la carne y el cuerpo humano contra la total depravación o incapacidad de los gnósticos la cual es parecida a la de los calvinistas.
Ireneo de Lyon (discípulo de Policarpo) dijo que “El hombre posee libre albedrio y la facultad de tomar decisiones.” (Irenaeus, Against Heresies, Book IV, Chapter XXXVII). “Dios tiene libre albedrío y el hombre también porque somos hechos a Su imagen. Dios preservó [no dice perdió o quitó] la voluntad del hombre libre” (Ireneo, Contra los Herejes, Libro 4, Capítulo 37). Más Juan Crisóstomo dijo, "Todo es en el poder de Dios, pero para que nuestro libre albedrio no este perdido...todo depende por tanto en nosotros y en Él." (John Chrysostom on Hebrews, Homily 12). Eusebio (263-339) fue obispo de Cesarea y es considerado como el padre de la historia de la iglesia primitiva. Eusebio dejó claro la postura de la iglesia en este tema diciendo que siempre creyó en el libre albedrio y hasta llamó una "doctrina de demonio" la idea de la total inhabilidad del hombre en sus escritos (Eusebius, The Christian Examiner, Volume One, Published by James Miller, 1824 Edition, p. 66 y Eusebius, The Cause of God and Truth by John Gill, 1838 Edition, p. 502).
Hipólito de Roma (170-235) afirmó que, "El hombre es capaz de ambos tanto de querer como de no querer. Fue dotado con el poder de hacer ambos." (A Dictionary of Early Christian Beliefs by David Bercot, p. 288). Clemente de Alejandría (195 d.C.) también dijo que, "Creer y obedecer está en nuestro poder." y que "Ni alabanza ni condenación, ni recompensa ni castigo, sería justo si el hombre no tuviera el poder de escoger [lo bueno] y evitar [lo malo], si el pecado fuera involuntario." Otros Padres de la Iglesia como también refutaron este tipo de antropología gnóstica hace más de mil años y la cual es similar a la antropología calvinista.
Pero revivida por algunos reformados y resumida de manera sistemática en el acróstico TULIP durante el siglo 19 por Loraine Boettner quien admitió que antes de Agustín ningún cristiano creía en tales 5 puntos. En otras palabras, estos son los que miran la paja ajeno, pero no ven la viga herética que tienen en su propio ojo o los que usan la historia para mostrar los errores teológicos de los demás sin mirarse en el espejo o sin aceptar que le demos una cucharita de su propia medicina. Oh la ironía. Por tanto, ¿Por qué beber de la fuente de las cabaras en vez de las fuentes de las ovejas? ¿Por qué repetir una falsa doctrina que vino de la pluma de los herejes y no de la pluma de los apóstoles y la cual ya fue refutada hace más de un milenio? En fin, leer la Patrología (además de la Escritura) evita que digan viejas herejías como estas. De hecho, cada verdadero cristiano no solo tiene el testimonio de haber escogido a Dios cuando se volvió cristiano sino que después de esa conversión seguimos tomando decisiones en donde ponemos a Dios primero antes que las cosas del mundo. Como dice el académico de la universidad de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “Como cada ser humano retiene la imagen de Dios, cada ser humano retiene la capacidad de responder por libre elección a la gracia de Dios para salvación. Esto no requiere que Dios infunda fe para despertar el alma muerta … y este fue el concepto fundamental defendido por el primer cristianismo contra la herejía determinista y pagana de los maniqueos” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, pp.130-131).
https://www.cristianismoparaateos.com/index.php/2024/09/26/solo-somos-libres-para-pecar/




