La Iglesia de Hollywood
“Me parece una idea genial que 800 personas quieran salvar el planeta y acuda cada uno en su limosina a tomar algo vegano…Si ganan un premio esta noche, no lo usen como plataforma para hacer un discurso político, ¿bien? No están en posición de dar lecciones al público sobre nada. Ustedes no saben nada del mundo real. La mayoría de ustedes pasaron menos tiempo en la escuela que Greta Thunberg” – Ricky Gervais, comediante británico que criticó la hipocresía, falta de ética y activismo de política verde de Hollywood en los Globos de Oro (2020)
Hay un “dios de este mundo”, que no es nuestro Señor Jesucristo, sino el mismo Satanás (2 Corintios 4:4), el “príncipe de la potestad del aire”(Efesios 2:2) que seguramente ha usado las películas de Hollywood en millones de ocasiones para distraer y endurecer los corazones de aquellos que alguna vez pudieron haber escuchado el evangelio, arrepentido de sus pecados y confiado en Jesucristo para salvación. El dominio de Hollywood sobre este planeta es casi absoluta y a veces uno se pregunta acerca de los valores que el mundo de la cinematografía presenta, pero más aún, los valores de aquellos que los escriben, dirigen y producen. Estos genios de la pantalla grande y chica exaltan la violencia, el ocultismo, el robo, el homicidio, el adulterio, el terror y las relaciones sexuales ilícitas, además de ridiculizar a las minorías, ancianos, mujeres y otros países que no sean los Estados Unidos, en fin, Hollywood es la fuente de donde emana todo lo inmoral y antisocial.
Señalar a Hollywood como a un culto religioso no es, en modo alguno, una exageración. Hollywood se ha convertido en una iglesia adorada por millones cada día, a cada hora, alrededor del mundo. Es la iglesia más grande en este planeta, en donde el ofrendar, la compra de taquillas, es voluntaria y no se escatima en la cantidad de ofrendar. Los actores son los ministros que se reverencian como pequeños dioses y sus prédicas, aunque vulgar y antisocial, son obedecidas por millones sin cuestionamientos. Es la iglesia que más edificios tiene, en casi todas las esquinas existe un teatro donde se va adorar. Es la iglesia donde menos irreverencia hay, aún los niños permanecen callados, hipnotizados por las imágenes y prédicas que ven.
Su Biblia, sus libretos, cargados de lenguaje blasfemo e injurioso, llenos de imágenes visuales de desnudos e inmoralidades de toda clase. Esta iglesia nunca carece de miembros, por el contrario, miles se suman todos los días. Promueven la doctrina de Satanás de que “No moriréis”, de que tus pecados no te alcanzarán, que el hombre no segará lo que siembra, que la gente están generalmente bien y que no les hace falta nacer de nuevo a pesar de las palabras claras de Jesús y que la “ciencia” debe ser ciertamente creído antes que la Biblia. Pero la filosofía de Hollywood es más que esto, es un estilo de vida que se quiere forzar en las mentes de cada uno de nosotros.
Las industrias cinematográficas no son amigos de la Biblia, ni los amigos de la Iglesia, ni los aliados de la escuela dominical sino más bien el enemigo de Dios. Ellos son de la carne, no del Espíritu de Dios. Ellos son del mundo y no de Cristo. Creo que eso es suficiente para convencernos de los mortales resultados espirituales que pueden provocar las películas en un cristiano. La Biblia dice “¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?”(Proverbios 6:27). No es necesario meter la mano en el fuego para saber si quema. Varios cristianos han testificado que cuando entraron por las puertas del cine tomaron fuego en su seno y sus vestidos espirituales ciertamente se quemaron. ¿Puede un hombre comer veneno sin que sienta los efectos de lo que comió? ¿Puede un hombre inflamar su imaginación, despertar su pasión sexual y llenar la mente con imágenes lujuriosos de desnudos y violencia y seguir siendo tan bueno y puro de corazón, mente y vida como antes?
Filipenses 4:8 dice “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre: si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Sin embargo setenta y siete millones de personas en su mayoría jóvenes adolescentes de los que atienden semanalmente a las películas en América, después de dos horas, salen de las salas del cine llenos de pensamientos, memorias y visiones de pecados. En Mateo 5:28 Jesús nos enseña que el pecado puede existir en el corazón y en la mente aunque el acto no haya sido cometido. Apartemonos pues de dichas películas y empecemos un altar familiar con un interés renovado y con amor a la dulce Palabra de Dios. Apartemonos del entretenimiento mundano de las películas hacia el santo negocio de ganar almas para Cristo. En vez del templo de necedad busquemos la casa de Dios.
En vez de ser devotos a la pantalla grande o chica, busquemos la comunión con los santos de Dios quien ha lavado sus ropas y lo ha hecho blanco con la sangre del Cordero y de los que buscan una ciudad que tiene fundamentos, cuyo Arquitecto y Constructor es Dios (Isaías 55:6-7; Mateo 19:29). Nunca desmayes, mi hermano, nuestro querido Salvador nos volverá a pagar en este mundo cien veces más, y en la venidera, cuánto más regocijo tendremos por todo lo que hayamos dejado por Cristo en esta tierra. Las cosas de este mundo pasa. Por lo cual somos comandados a: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo…Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos,y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”(1 Juan 2:15-17).
“El cine…ese invento del demonio” – Machado, Antonio, poeta, escritor y dramaturgo
Fuentes:
- Hollywood Be Thy Name de Ray Comfort
- Pandora’s Box Office de The Apologetics Group
- Hollywood’s Gnostic Gospel de Little Light Studios
- Battlefield Hollywood de Little Light Studios
- What Hollywood Believes de Ray Comfort
- Hollywood Propaganda de Mark Dice
- Famous Atheists de Ray Comfort
- Pagan Invasion Series de Jeremiah Films
- God’s of Entertainment de Christian Liberty